jueves, 6 de enero de 2011

Origenes del barrio de Villa Celina





Fotos de la Chacra de Los Tapiales, gentileza Asociacion Amigos de la
Chacra de Los Tapiales (Sr. Saguier) y TVMC.


Esta zona formaba parte de la Chacra de Los Tapiales, propiedad colonial que data de 1615 , y que, tras casi 200 años de ventas, transferencias y sucesiones, quedo en propiedad del matrimonio de Francisco Ramos Mejia y Maria Antonia Segurola. Esta era una de las propiedades más importantes de la zona: “Las chacras de mayor superficie eran las pertenecientes a Ramos Mejia, Lino Lagos, la familia Laas y Justo Villegas”.

Tras la sucesión de la familia Ramos-Segurola, la misma fue fraccionada entre sus 4 hijos herederos , quedando esta zona en manos de Marta Ramos Mejía, casada con Francisco Bernabé Madero (el sector de tierras que se le adjudico a la familia Madero estaba delimitado por las actuales calles Av. General Paz, Av. Crovara, Av. Boulogne Sur Mer y el Río Matanza aun no rectificado).

Según explica Bertune , las tierras cercanas a la ciudad se encontraban en un proceso de transición: “La primitiva suerte o chacarita colonial […] ya era antieconómica y cedía paso a pequeñas quintas con extensiones oscilantes entre una y veinte hectáreas” . Fue así que la tanto los Ramos Mejia, como la familia Madero (herederos de estas tierras) comenzaron a fraccionar y vender, instalándose explotaciones agrícola-ganaderas de menor extensión, y dando origen a la instalación de los primeros habitantes en la segunda mitad del siglo XIX.

Estas tierras ganaron atractivo por la mudanza del matadero municipal desde Parque de los Patricios a su actual ubicación. Este traslado, trajo aparejado la instalación en la zona de numerosas fábricas de sebo, carnicerías, quintas y hornos de ladrillo .
Ariel Gorelik lo explicaba de la siguiente manera: “la actividad de la matanza estructuro toda la zona a través del desarrollo de una variedad de establecimientos: curtiembres, graserías, fabricas de velas, etc. La coherencia no solo era productiva: era también territorial, por las formas de ocupación del suelo y la morfología de esos establecimientos que modificaban un poco la geografía natural del área […]”

La oferta laboral creciente, acercaba mano de obra carente de vivienda propia, que diseño una nueva fragmentación, esta vez destinada a viviendas particulares, y que dio origen a algunos núcleos urbanos periféricos como los de Villa Insuperable, Villa Las Fabricas (actual Villa Madero) y Lomas del Mirador.

El concepto barrio:

Para poder enunciar el “nacimiento” de un barrio, es necesario definir que se entiende por tal. Diversos autores han tratado de definir el espacio local (Tisdale, Claval, Tonnies, Hagget, etc. ), aunque en sus definiciones plantean casi siempre los aspectos físicos o jurídicos de dicho termino.
Para la Real Academia Española, un barrio es: 1. m. Cada una de las partes en que se dividen los pueblos grandes o sus distritos. 2. m. arrabal (afueras de una población). 3. m. Grupo de casas o aldea dependiente de otra población, aunque estén apartadas de ella.

¿Pero existe una manera cuantitativa de establecer un barrio? ¿Se puede medir cuantos pobladores, cuantas casas o manzanas lo componen?

En el caso del partido de La Matanza, diversos investigadores han tomado dos criterios para determinar el “nacimiento” de un barrio:

a) La fecha de instalación de una estación ferroviaria (tomando como base la idea de que el ferrocarril fundó pueblos tras su paso).
b) El fecha del loteo primigenio (que dio origen a la instalación de los pobladores pioneros).

Estas dos posturas, que bien podrían ser útiles para su fin, quedan anuladas en dos casos locales: el de Villa Madero (cuya estación férrea se inaugura en 1907 pero existía una población con comercios y escuela previos a esa fecha), y el caso de Tapiales, que si bien se lotea a comienzos de 1906, y dicho loteo es publicitado en la revista Caras y Caretas para incentivar a la gente a comprar lotes e instalarse, los pobladores recién lo hacen en 1908 (y se instalan al año siguiente) por lo que en sus primeros años no poseía población de ningún tipo.

Tomando estos casos proponemos la pauta que define al espacio local, no solo como un territorio loteado y demarcado físicamente, sino también y principalmente como el espacio vivido, el cual, los grupos sociales se lo apropian y lo hacen suyo. Esta apropiación, esta nueva valorización del suelo posee dos perspectivas: la material (de la que veníamos hablando) y la simbólica. Por su parte, Gilberto Giménez plantea que el territorio no es un “dato” preexistente, sino un producto social.
Por lo tanto, agregamos una tercera opción, la de tomar la existencia de una entidad de bien publico o escuela, creación colectiva de un grupo de personas que toman conciencia de su unidad o se identifican con ella.

El “nacimiento” de Villa Celina

Las tierras en manos de la familia Madero no sufrieron una transformación homogénea, todo lo contrario: los distintos hijos del matrimonio utilizaron sus fracciones con distinto fin: las mujeres lotearon directamente sus parcelas, el Dr. Ernesto Madero, en cambio, alambro su propiedad (comprendida entre las actuales calles Autopista Richieri, Av. General Paz, Chilavert y Av. Boulogne Sur Mer, y utilizo la misma como explotación comercial instalando hornos de ladrillo, y construyendo una casa de fin de semana en la esquina de las actuales Chilavert y Olavaria, bautizada como “Villa Bungalow”. Posteriormente esta fracción es loteada, formando una pequeña población conocida como Villa Madero (en honor al Dr. Ernesto Madero). Frente a esta parcela, su hermano Francisco Madero, bautizo a su fracción como “Villa Celina”, en honor a su hija Celina Madero, casada con Videla Dorna.


Almacen "Las dos Villas" en el antiguo limite entre las poblaciones de Villa Celina y
Villa Madero (loteo del Dr. Ernesto Madero)






Bibliografía:
- Agostino Hilda, “El sesquicentenario de la ciudad de San Justo, ciudad cabecera del partido de la Matanza, provincia de Buenos Aires (1856-2006)”, Editorial CLM, Ramos Mejia, 2006.
- Bertune Fatgala Mirta Natalia, “El antiguo partido de la Matanza (1778-1821)”, Colección La Matanza, mi lugar, Nro. 4, Dirección Hilda Agostino, CLM, Ramos Mejia, 2009.
- Biaggini Martín, “Apuntes para la historia de Tapiales”, Editorial de los Cuatro Vientos, Buenos Aires, 2006.
- Giménez Gilberto, “Identidades Sociales”, Conaculta, Mexico, 2009.
- Gonzalez Lidia, Paredes Daniel, “La construcción del espacio barrial”, publicación del Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, Cuaderno Nº 6, “Buenos Aires, voces al Sur, construcción de identidades barriales”, Buenos Aires, 2006.
- Gorelik Adrián, “La grilla y el parque, espacio publico y cultura urbana en Buenos Aires, 1887-1936”, Universidad Nacional de Quilmas, Bernal, 1 edición, 1998.
- Gravano Ariel, “El barrio en la teoría social”, Espacios editorial, Buenos Aires, 2005.
- Hoffmann, Odile, "Tierras y territorio en Xico", Gobierno del Estrado de Veracruz, Colección V Centenario, num. 16, 1992.
- Kusch, Rodolfo, “Geocultura del Hombre Americano”. Ed. Fernando García Cambeiro. Bs..As. 1976
- Prignano Ángel, “Barriologia y diversidad cultural”, Editorial Ciccus, Buenos Aires, 2008.
- Vapñarsky Cesar, “La aglomeración Gran Buenos Aires”, Eudeba, Buenos Aires, 2000.
- Vechio Ofelio, “Recorriendo Mataderos”, Edicion del autor, Buenos Aires, 1988.
- Velázquez Emilia, "El territorio de los Popolucas, transformaciones en la organización y apropiación del espacio", Relaciones 87, Volumen XXII, México, 2001.

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